Apareciste, ¡de verdad existías!
Puedo vivir mis deseos más insistentes, con un poco de miedo quizá, pero con una confianza y una paz que nunca JAMÁS había experimentado antes. Y eso...eso alegra mi ser por completo y alivia todo rastro de dolor...toda la tristeza acumulada y estancada que ignoré y dejé en pausa por tanto tiempo...
Y eso es de verdad... increíble.
Lo más profundo y puro del mundo se encuentra en el amor genuino.
lunes, 5 de diciembre de 2016
F e l i c i d a d P e r m a n e n t e
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